En “La Previa del Mes” dijimos algo muy claro: mayo iba a ser un mes donde el mercado dejaría de moverse únicamente por optimismo y empezaría a depender mucho más de inflación, tasas de interés y expectativas sobre la Reserva Federal. Y después de todo lo que ocurrió estas últimas semanas, esa narrativa empieza a tomar todavía más fuerza.
La semana pasada estuvo completamente dominada por los datos de inflación en Estados Unidos. El mercado venía extremadamente sensible después del repunte del petróleo, las tensiones geopolíticas y una Fed que ya había mostrado señales claras de división interna en su última reunión. Y aunque el CPI y el PPI no terminaron provocando un escenario de pánico, sí dejaron algo importante sobre la mesa: la inflación sigue siendo el principal factor que está definiendo la dirección del mercado.
Eso explica por qué, incluso con el S&P 500 y el Nasdaq todavía cerca de máximos históricos, el mercado continúa reaccionando de forma extremadamente agresiva a cualquier dato macroeconómico que pueda modificar expectativas sobre tasas.
Porque el rally sigue vivo… pero ahora necesita confirmaciones constantes.
Las acciones estadounidenses continúan siendo sostenidas principalmente por el sector tecnológico y por expectativas de resiliencia económica. Sin embargo, internamente el mercado empieza a mostrar una lectura mucho más selectiva. Ya no estamos viendo un rally completamente amplio; estamos viendo un mercado donde unas pocas compañías siguen cargando gran parte del impulso alcista mientras bonos, dólar y commodities siguen reflejando mucha cautela.
Y precisamente ahí aparece otro de los grandes temas de esta semana: la transición dentro de la Reserva Federal.
El mercado sigue ajustando expectativas después del posicionamiento de Kevin Warsh, quien asumirá un rol mucho más relevante dentro del nuevo entorno de política monetaria. Aunque Jerome Powell continuará dentro de la Junta de Gobernadores, la llegada de Warsh vuelve a poner sobre la mesa una Fed potencialmente más agresiva frente a inflación y mucho menos inclinada a recortar tasas rápidamente.
Eso es importante porque el mercado venía acostumbrándose a la idea de posibles recortes hacia la segunda mitad del año. Pero ahora, con inflación todavía elevada, petróleo sensible y una economía que sigue mostrando resiliencia, el discurso empieza a cambiar nuevamente hacia un escenario de “tasas altas por más tiempo”.
Y eso afecta absolutamente todo:
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Nasdaq
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Bonos del Tesoro
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dólar
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oro
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y apetito global por riesgo
De hecho, el comportamiento del oro durante estas últimas sesiones ha sido un reflejo perfecto de esa sensibilidad. El XAU/USD continúa reaccionando prácticamente tick por tick al comportamiento de los yields y del dólar. Cuando el mercado vuelve a descontar una Fed más hawkish, los rendimientos suben y el oro pierde fuerza. Pero cuando los bonos retroceden y disminuye la presión sobre tasas, vuelve rápidamente la demanda por activos refugio.
Mientras tanto, el petróleo sigue siendo probablemente el activo más importante para entender el contexto macro actual. Las tensiones alrededor del Estrecho de Ormuz y la incertidumbre geopolítica continúan manteniendo presión sobre expectativas inflacionarias, y el mercado sigue muy pendiente de cualquier titular relacionado con Irán, Estados Unidos o China.
Además, esta semana comenzó con menor liquidez debido al feriado en Estados Unidos por el Memorial Day, una jornada donde los mercados estadounidenses permanecieron cerrados y que tradicionalmente reduce considerablemente el volumen institucional. Y aunque normalmente los días festivos generan sesiones más tranquilas, también pueden provocar movimientos más erráticos por la falta de liquidez y participación institucional.
Ahora bien, entrando en lo que queda de la semana, el mercado seguirá extremadamente atento a cualquier dato que pueda modificar nuevamente las expectativas sobre crecimiento e inflación.
Los próximos discursos de miembros de la Fed volverán a ser clave para entender cómo está evolucionando internamente la visión del banco central después de los últimos datos macro y del nuevo posicionamiento de Warsh. Además, el mercado seguirá vigilando datos relacionados con consumo, confianza y actividad económica para medir qué tan resistente sigue realmente la economía estadounidense después de meses de tasas elevadas.
Desde mi punto de vista, el mercado todavía mantiene una estructura alcista importante… pero claramente el entorno ya no es tan cómodo como hace algunas semanas. Ahora el mercado necesita que inflación siga moderándose. Necesita que los yields no vuelvan a dispararse. Y necesita que la Fed no vuelva a endurecer demasiado el discurso.
Porque mientras las acciones siguen marcando máximos, el resto de activos todavía sigue reflejando un mercado mucho más sensible al riesgo macroeconómico de lo que muchos creen.
Y ahí está la verdadera pregunta para el resto de mayo:
¿El mercado realmente está entrando en una nueva etapa alcista… o simplemente está adelantándose otra vez a una Fed que todavía no termina de relajarse?
Así va el mercado · Mayo 2026
Análisis educativo e informativo. No constituye recomendación de inversión