Durante las últimas semanas el mercado ha demostrado una capacidad sorprendente para seguir avanzando incluso en un entorno donde la Reserva Federal continúa enviando mensajes restrictivos.
La narrativa principal ya no gira alrededor de la geopolítica. Tras la disminución de las tensiones en Medio Oriente y la estabilización del mercado energético, los inversionistas han vuelto a enfocarse en un tema que probablemente definirá el comportamiento de los activos durante el resto del verano: las tasas de interés.
La semana pasada analizábamos cómo Wall Street seguía recuperando terreno gracias a la caída del petróleo, la debilidad del dólar y el fuerte flujo de capital hacia el sector tecnológico. Hoy seguimos observando esa misma tendencia, aunque empiezan a aparecer divergencias interesantes entre los distintos activos.
Mientras Nasdaq y S&P 500 continúan proyectando nuevos máximos, el oro vuelve a mostrar presión bajista y el petróleo mantiene una tendencia descendente que podría seguir reduciendo las expectativas inflacionarias para los próximos meses.
Con el dato del PCE a la vuelta de la esquina y una Fed que sigue insistiendo en mantener una postura agresiva, el mercado entra en una de las semanas más importantes de junio.
Veamos qué nos está diciendo Trading Central.
Nasdaq 100: la tecnología sigue liderando el mercado

El Nasdaq continúa siendo el principal motor de Wall Street.
Según Trading Central, el sesgo permanece claramente alcista mientras el índice conserve el pivote principal ubicado en los 29.600 puntos, proyectando objetivos hacia 30.760 y posteriormente 31.600 puntos.
El comentario técnico destaca que el RSI sigue favoreciendo nuevas subidas, reforzando la idea de que la corrección observada durante las primeras semanas de junio podría haber terminado.
Desde una perspectiva fundamental, la historia sigue siendo prácticamente la misma: inteligencia artificial, semiconductores y grandes tecnológicas continúan atrayendo gran parte del capital institucional.
NVIDIA, Microsoft, Alphabet y Meta siguen actuando como pilares fundamentales del mercado, mientras que el optimismo sobre el crecimiento de la infraestructura relacionada con IA continúa impulsando las expectativas del sector.
Mientras Nasdaq permanezca por encima de los 29.600 puntos, el escenario técnico continúa favoreciendo una extensión alcista hacia nuevos máximos.
S&P 500: Wall Street mantiene una estructura saludable
El S&P 500 continúa respaldando la narrativa positiva del mercado estadounidense.
Trading Central mantiene una visión alcista mientras el índice permanezca por encima de los 7.350 puntos, con objetivos técnicos en 7.618 y posteriormente 7.800 puntos.
El RSI vuelve a señalar la posibilidad de un nuevo tramo ascendente, lo que sugiere que los compradores siguen manteniendo el control de la tendencia principal.
Uno de los aspectos más positivos actualmente es que la fortaleza ya no depende exclusivamente de las grandes tecnológicas.
Durante las últimas sesiones hemos visto una participación más amplia de distintos sectores del mercado, lo que aporta mayor solidez al movimiento alcista y reduce parte del riesgo asociado a la concentración de capital en un número limitado de compañías.
Personalmente considero que este sigue siendo uno de los factores más importantes para evaluar la salud real de Wall Street.
Por ahora, los 7.350 puntos continúan siendo el nivel que separa la continuidad alcista de una posible corrección más profunda.
Oro: la presión bajista vuelve a dominar
A diferencia de los índices estadounidenses, el oro continúa enfrentando dificultades para recuperar impulso.
Trading Central mantiene actualmente una perspectiva bajista mientras el metal permanezca por debajo de los 4.165 dólares, proyectando objetivos hacia 4.090 y posteriormente 4.060 dólares.
El comentario técnico es claro: mientras los 4.165 dólares actúen como resistencia, el escenario favorece nuevas caídas.
Este comportamiento refleja perfectamente el entorno macro actual.
La disminución de los riesgos geopolíticos, junto con unos rendimientos de bonos todavía elevados y una Fed que mantiene una postura restrictiva, han reducido parte del atractivo del metal precioso como activo refugio.
Sin embargo, considero que el oro sigue siendo uno de los activos más importantes para monitorear durante las próximas semanas.
Si los datos de inflación comienzan a mostrar una desaceleración más evidente y el mercado vuelve a descontar posibles recortes de tasas para finales de año, el oro podría convertirse nuevamente en uno de los principales beneficiados.
Por ahora, la presión técnica sigue favoreciendo el escenario bajista.
Petróleo: el mercado sigue descontando menos riesgo
El petróleo continúa siendo uno de los activos más interesantes para entender el cambio de narrativa que estamos viendo en los mercados.
Trading Central mantiene una visión bajista mientras el WTI permanezca por debajo de los 74,30 dólares, proyectando objetivos hacia 72,50 y posteriormente 71,40 dólares.
La curva descendente sigue predominando y el RSI continúa mostrando señales de debilidad.
Desde una perspectiva macroeconómica, esta caída sigue siendo una noticia positiva para los mercados financieros.
Menores precios energéticos significan menos presión inflacionaria, menores costes de producción y un entorno potencialmente más favorable para que la inflación continúe moderándose.
Y precisamente ahí aparece uno de los elementos más importantes de esta semana.
Si el petróleo continúa debilitándose y los próximos datos de inflación acompañan esa tendencia, el mercado podría reforzar la idea de que la Fed ya no necesita endurecer aún más su política monetaria.
Por eso el comportamiento del crudo sigue siendo una referencia fundamental para entender las expectativas futuras sobre tasas de interés.
Eventos que el mercado observará esta semana
La atención de los inversionistas estará centrada principalmente en:
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Lectura final del PIB de Estados Unidos.
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Índice de precios PCE, el indicador de inflación favorito de la Reserva Federal.
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Datos de consumo y actividad económica.
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Evolución de los rendimientos de los bonos del Tesoro.
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Comportamiento del dólar estadounidense.
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Continuidad del flujo de capital hacia tecnología e inteligencia artificial.
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Evolución del petróleo y de las materias primas energéticas.
De todos ellos, el PCE probablemente será el dato con mayor capacidad para generar volatilidad durante los próximos días.
Mi plan para los próximos días
Actualmente sigo manteniendo una visión constructiva sobre los índices estadounidenses mientras continúen respetando sus niveles técnicos clave.
Voy a seguir observando especialmente:
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Nasdaq sobre los 29.600 puntos.
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S&P 500 sobre los 7.350 puntos.
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La capacidad del oro para recuperar los 4.165 dólares.
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La continuidad de la tendencia bajista en el petróleo.
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Los movimientos del dólar estadounidense.
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La reacción del mercado al dato de inflación PCE.
Por ahora, los índices siguen enviando una señal clara de fortaleza.
Sin embargo, el contraste entre una bolsa que continúa subiendo, un oro debilitado y un petróleo en caída libre refleja que el mercado está apostando cada vez más por un escenario de menor presión inflacionaria.
Y si esa narrativa se confirma con los próximos datos económicos, Wall Street podría encontrar combustible adicional para seguir avanzando durante las próximas semanas.
Porque hoy la pregunta principal ya no es si la economía puede resistir.
La verdadera pregunta es si la inflación finalmente está empezando a ceder lo suficiente como para cambiar el tono de la Reserva Federal.
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Análisis educativo e informativo. No constituye recomendación de inversión.


